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entrevistas y artículos por eduardo paz carlson

viernes, 27 de mayo de 2011

El Templadismo y La Nueva Simplicidad de Daniel Drexler

ENTREVISTA CON DANIEL DREXLER 12 MAYO 2011

versión completa sin editar
Por Eduardo Paz Carlson entrevista freelance vendida a El Observador

Más abajo vea la  versión publicada en el suplemento O2 .


El cancionista montevideano habla sobre el concierto del 27 mayo en El Tartamudo, El Templadismo, Brasil, sobre Mar Abierto -su próximo disco- y explica la nueva simplicidad de sus creaciones

¿Qué músicas va a presentar el 27 de mayo en El Tartamudo?

El próximo 1 de junio lanzamos el disco Micromundo en Brasil, en el Teatro Sao Pedro de Porto Alegre. El concierto del 27 es como una despedida del público montevideano. Me presento con la banda completa: Federico Righi (bajo), Daniel López (piano), Javier Cardellino (percusiones), Eduardo Mauris (guitarra eléctrica). Voy a tocar temas Micromundo y algunas canciones nuevas. Va a estar muy bueno.

¿Qué banda lo acompañará en el Sao Pedro?
La misma que el 27 pero sumando a Ángelo Primon en sitar y viola caipira. Además tendré como invitados a Richard Serraría, un rapero muy bueno, Zelito (Zelito Ramos Souza), cancionista y guitarrista (y violinista) luminoso con quien estoy preparando canciones a dúo para mi próximo disco. También va a estar el también cancionista Macelo Delacroix con quien ya trabajé en el proyecto Montevideo-Porto Alegre sin Fronteras. Luego viajo a argentina, Colombia ecuador, Perú, y en panamá. En setiembre vuelvo a España a Barcelona al festival Barnasants. Además, en estos días estamos en contacto con Pere Camps el director el festival ya que tiene intenciones de cerrar la próxima edición el festival en Montevideo en abril del 2012. Pero lo inmediato para mi es Brasil.

En Brasil su música está teniendo gran difusión.

La cosa en Brasil se puso bastante linda. Ya el año pasado hicimos un proyecto muy grande con Vítor Ramil y la Orquesta Filarmónica en el Teatro do SESI de porto Alegre y también tocamos con entradas agotadas en el teatro SESC de Vila Mariana de Sao Paulo. Debido al éxito la productora decidió lanzar Micromundo con todo en Brasil ya que el público allá nos recibe con tanto cariño. Comenzamos a ser conocidos en el área de Sao Paulo pero ahora nuestra música está llegando a todo el Brasil.

Brasil vive como en un mundo propio con respecto al resto de América. ¿Musicalmente, por el Sur parece estarse abriendo más?

Brasil tiene una identidad muy poderosa. Yo en particular y creo que la mayoría de los músicos uruguayos son admiradores de su cultura. Hay una cosa muy fuerte. Histórica, geográfica, política.
Fuimos parte del Brasil en una época, eso nos marcó. Con argentina es más de raíz. También puede ser una reacción de escapismo a ser tan parecidos a los argentinos entonces afirmamos más nuestra identidad pareciéndonos más al Brasil. Se están proyectando hacia el mundo en todas direcciones y se están interesando cada vez más en nosotros, culturalmente, sobre todo los artistas del sur del Brasil. Su vía de comunicación más clara con el resto de América del sur es a través del sur, a través de nosotros. Uruguay es el país de América del sur que mejor entiende el universo brasilero.

¿De esta interacción cultural surge “el Templadismo”? ¿Qué es “el Templadismo”?

Daniel Drexler en su  estudio, mayo, 2011. Foto eduardo paz carlson
El Templadismo es un descripción de lo que pasa en lo cultural en esta región de América. Hay una región de clima templado que abarca gran parte de la cuenca del Rio de la Plata o sea, el sur del Brasil, Entre Ríos, Santa Fe, Parte de Córdoba, Corrientes, Misiones y toda la Pampa Húmeda argentina que es el Mapa de la Milonga, (también el del Mate) tiene una identidad cultural clarísima. Es la identidad saltando 3 fronteras políticas y una frontera lingüística que me parece muy interesante y que estuvo muy marcada por todo el proceso de independencia de los países de esta zona donde cada país quiso marcar que era un país diferente con señas propias. Ahora, 200 años después podemos reconocer sin miedo a perder identidad que somos muy parecidos. Culturalmente somos una unidad, eso es innegable. Empecé inocentemente a jugar con esa idea. Entre en contacto con escritor y músico de Pelotas, Vítor Ramil que estaba escribiendo sobre “la estética del Frío” y de cómo el sur del Brasil estaba más ligado a esta cuenca que te mencionaba que al resto del país. Ramil tiene un abordaje muy parecido de los temas folklóricos a los que puedo tener yo, mi hermano Jorge, Ana Prada o Martin Buscaglia o Kevin Johansen. El rol que cumplieron los Tropicalistas en su momento, el lo hace con esta zona templada en clima y en emociones. Kevin empezó a hablar del “Subtropicalismo” como otra forma de nombrarlo. Con el tiempos e ha ido armando una idea de lo que hacemos muchos músicos de la zona. El darnos cuenta de que hacíamos cosas similares, que compartimos una estética y una forma de ver al mundo fue provocando, catalizando encuentros multidisciplinarios riquísimo que siguen, por supuesto, hoy en día y tal vez con más fuerza que nunca. Es como una agitación cultural y también de un análisis intelectual, no diría teórico pero si de una exploración de este fenómeno cultural, musical y poético o que nos va empujando hacia algo. Templadismo lo llamamos ahora, no sé en el futuro como lo denominarán.

¿Pero puede explicarlo en términos estéticos más precisos?

Es dinámico. Se está construyendo sobre la marcha. Es un viaje, lo más importante, como dice Ramil, es el viaje mismo en el que estamos, no hacia dónde vamos. En el proceso de generación de canción se reflejan varias cosas que yo sospecho que tienen que ver con el clima, la geografía, la topografía, la demografía. No hace ni mucho frio ni
mucho calor. La luz no es tan estridente como en los trópicos ni tan fría como en Ushuaia. Somos gente de busca los términos medios. Nuestras letras no reflejan grandes alegrías como se ven en la música tropicalista, no planteamos grandes certezas. También nos moldeó como sopla el viento suena el viento cuando sopla sobre nuestras tierras, a los rumores de las lluvias pero, así mismo, somos hijos de las conglomeraciones urbanas, es más, yo diría, que principalmente, es una visión urbana de nosotros mismos y de nuestro folklore. Abordamos los temas folklóricos con una visión urbana actual.

¿Entra el Pop, el rock en el Templadismo?

Por supuesto. Entra todo lo de nuestra época. Somos muy abiertos. No tenemos un regionalismo cerrado o tradicionalista. No nos interesa a ninguno de nosotros generar compartimentos estancos ni nacionalismos intolerantes.

¿Es un movimiento el Templadismo?

De ninguna manera es un movimiento. Que eso quede muy claro, por favor: no somos un movimiento organizado ni nadie tiene pedir permiso para nada, o sea, Yo no le voy a estar pidiendo carnet de pertenencia a nadie. Esto es “algo” dinámico y absolutamente abierto. Cualquiera puede aparecer y aportar. Es un abrevadero abierto a todos. También es una búsqueda. Por ahora, el templadismo no es un movimiento, es una idea, un montón de rasgos en común que descubrimos al charlar entre nosotros, al tocar juntos. Nada más.

¿Cuándo se refiere a “nosotros”, a quienes se refiere?

Bueno, a los músicos que me acompañarán en el show del 1 de junio en Sao Paulo, más los brasileños Pirisca Grecco, Mario Falcao. En argentina puedo destacar a Lisandro Aristimuño, Pablo Gringot, Tomi Lebrero, Kevin Johansen. En Uruguay a Martín Buscaglia, Ana Prada, Carlos Casacuberta, mi hermano Jorge, Samantha Navarro y muchos más. Pero repito, no es un movimiento. En casi todos los diarios de la región se ha comentado este fenómeno cultural que es el templadismo y los periodistas se esfuerzan por tratar de etiquetarnos. Me resisto a eso. No nos quieran acotar. No nos quieran poner en un molde, no, por favor. Mejor, déjense llevar y disfruten del viaje con nosotros.

¿Dentro de esta búsqueda está surgiendo su nuevo disco?

Pasa esto: a veces estoy presentando en vivo Micromundo pero en m cabeza está sonando mi próximo disco. Este disco va a ser un disco de canciones y va a ser un disco grabado en vivo. Vamos a grabar “en simultaneo” con toda la banda presente. Va ser en vivo, en un concierto pero sin público para captar el sonido espontáneo y natural de la banda tocando y la resonancia real de una sala de conciertos. Estoy muy interesado en volver al formato que utilicen Vacio, mi 3er disco. Micromundo fue un disco de grabaciones pro Overdub pero el próximo va a ser un disco en vivo, nuevamente.

¿Cuantas canciones?

Ya tengo unas 14 canciones de las cuales 7 u 8 ya están terminadas: estoy en pleno proceso compositivo y de ensayos. Probablemente entre diciembre y marzo del 2012 lo estaré grabando.

¿Sigue con su estilo o está cambiando?

Hay un hilo conductor entre mis 4 discos. Uno va creciendo y va incorporando nuevos lenguajes. En este caso puedo decir desde ya que va ser un disco más sobrio. Abrevando del Templadismo, busco una simplicidad y una claridad nueva. Según Vitor Ramil, la sobriedad también caracteriza nuestras expresiones culturales, somos sobrios. En el folklore argentino se nota mucho, esa sobriedad, pulcritud guitarristica, control de las emociones y en el cuidado de las formas. Vitor remarca que al estar en el sur del Brasil, el nota muy fuertemente el contraste con la expresividad exuberante del norte, de Río de Janeiro, Salvado o Recife por ejemplo. La nuestra es una sobriedad armónica y una sobriedad estética. En los colores que voy a utilizar en la paleta sonora de este disco estoy pensando que las canciones, básicamente, estén defendidas por piano, bajo o contrabajo, percusiones y guitarra.

¿Va a ser algo “simple” entonces?

Simple, sí, ¡con toda la complejidad de lo simple! Estoy buscando hacer algo así, algo que tanga mucho espacio, mucho aire, mucho rango dinámico. Como discos de referencia tengo desde Kind of Blue de Miles Davis hasta Délibáb de Vitor Ramil pasando por los discos de Joao Gilberto o los disco de Bjork.

¿Bjork?

Sí, en el sentido timbrico, no tanto en los sonidos electrónicos. De hecho, muchas cosas de Bjork que he escuchado últimamente, son acústicas, muy vocales, muy interesantes. ¡Y mucho espacio! Es lo que busco, ¡Espacio! ¡Claridad! Esa cosa que uno cierra los ojos y está en paisaje nórdico al escuchar a bjork pero incluso más allá, en es el sentido estético, una sensación de limpieza y fluidez, una sensación de dar en el blanco. Me interesa mucho ver atrás de lo que está haciendo el músico estás viendo también, te está llegando el paisaje desde donde se generó esa cosa que está cantando o diciendo. Eso hacemos con el templdismo, sin darnos cuenta: cantamos desde una visión urbana, a nuestro lugar, a nuestra forma de ser. Me siento parte de un proceso más grande que yo en el que me estoy moviendo con mucha comodidad.

¿Ya tiene nombre su nuevo disco?

“Mar Abierto “es el nombre, casi seguro. Me encuentro ene un momento en mi vida, a los 42 años parado en un lugar en donde el horizonte para mi tiene 360 grados. Y para donde me lleve el viento, para ahí estoy yendo. Es una sensación muy linda. Después de mucho tiempo de haberme sentido con muchas presiones y sufrimiento y desgastes, he llegado a un punto en el cual estoy abierto a lo que venga y con una gran s sensación de vitalidad y una gran sensación de posibilidades abiertas en cualquier dirección. Tengo 2 hijas, estoy esperando un nuevo hijo (o hija, no sabemos), finalmente puedo vivir de la música, he logrado poner ni profesión en un lugar de mi vida que realmente es el correcto y sin presiones que es la investigación de neurociencias, en fin, que me siento pleno y libre. Este disco e s claramente un reflejo de este momento que estoy viviendo de ahí lo de “Mar Abierto”. En este momento hago lo que se me antoja y que venga lo que venga.

Usted cuida mucho las letras de sus canciones, musicaliza poemas. Aparte de lo poético usted juega mucho con al temática científica en sus letras. ¿En este sentido, “Mar Abierto” que nos presenta?

La medicina me proporcionado una gran fuente de inspiración. Por ejemplo en Micromundo, que para mí en algunos aspectos está muy relacionado con el disco Quanta de Gilberto Gil, letras como, movimiento Browniano, el horizonte de sucesos o por ejemplo, “lo que siempre fue” que hablar de los Quarks, “la Incertidumbre” habla del Principio de Incertidumbre, “Descolgados” habla de los universos paralelos. Y estoy es inevitable, uno escribe de quien uno es, Yo soy músico pero también científico.
En Mar Abierto no va a ser así. La letras hablan de mis situación vital, del amor por mi mujer por mis, de mis nenas, de la felicidad, de mis amigos, etc. En las canciones los que hacés es contarles a los demás como ves vos el mundo.
Lo que nos está pasando a muchos músicos de mi generación es que nos dimos cuenta que nos formamos muchos años como músicos pero que habíamos descuidado totalmente nuestra formación literaria por así decirlo. Nunca estudié para saber escribir, si para saber componer o tocar la guitarra Por eso, en la actualidad, estoy redescubriendo el mundo de las letras. Estoy buscando poetas, leyendo mucho, estudiando. Las letras, la poesía es fundamental para la canción y me di cuenta que me gano la vida escribiendo canciones pero que nunca estudié como escribir. ¡Se me cayó la ficha!
Por ejemplo cuando estoy haciendo algo tonal en una canción se que lo estoy haciendo y cuando busco romperlo sé cómo hacerlo pero cuando escribo una letras o un poemas ya no me siento tan seguro porque no tengo el mismo nivel de preparación. Por ejemplo, recién me estoy entrando hoy de lo que es el verso libre y de lo difícil que es musicalizarlo. Martin Buscaglia está experimentando escribir en décimas, y otras formas antiquísimas pero adaptándolas al lenguaje contemporáneo y nuestro... Ese tipo de búsqueda te abre mucho el espectro creativo y ene so también estoy yo.
Últimamente me siento con más peso en lo que escribo como letrista o poeta que como compositor.

¿Usted es cantautor o cancionista?

No soy un cantautor, no me gusta ese término, no me gusta como suena. ¿Qué significa? Está ligado a una estética de izquierda, revolucionaria, de los años 60tas con al cual conviví pero yo ahora vivo en el 2011, el mundo cambió. Además es un España se equipara a una actitud de descuido por las formas, las técnica guitrristica que no me es agradable. Yo soy un cancionista. Ser un cancionista es una cosa diferente a ser un músico. Cancionista es una palabra que aprendí en Brasil y que pedí permiso para usarla y de ahora en adelante soy cancionista. Este concepto de “cancionista” hace énfasis hace énfasis en que vos so un cultor de un género que es un género maravilloso, atemporal, un genero hibrido que no es sin música ni poesía y todo al mismo tiempo y que tiene un poder enorme.
Los cancionistas somos “devotos de la canción”, como dice Gilberto Gil.

¿Su ideal sería: una luz, el escenario, usted y su guitarra y una canción y nada más?

Todavía no estoy pronto pero hacia ahí me dirijo…













Entrevista realizada por Eduardo Paz Carlson
la mañana del jueves 12 de mayo de 2011
versión publicada por el suplemento O2 de El Observador

sábado, 2 de abril de 2011

Entrevista con el Compositor uruguayo Héctor Tosar

vea los videos con música de H.Tosar en youtube que están en esta página
. . .



ENTREVISTA CON HUGO FATTORUSO, O2, El Observador, 29 de abril, 2011





 
.......

Entrevista con el Compositor y Docente Luis Jure

(Entrevista realizada para O2 de El Observador. Se publicó un "resumen" de esta entrevista el 7 de abril)



 Luis jure profesor adjunto del área de música y tecnología en el estudio de música electroacústica

                                                              

Abriendo la temporada 2011 de conciertos del ciclo de música electroacústica, pianista y poeta estadounidense Oni Buchanan se presenta el 4 de abril en la sala de la Facultad de Artes de Montevideo. Luis Jure, compositor y docente del Estudio de Música Electroacústica, explica los detalles de este concierto y las singularidades de esta estética musical.

MUJERES ELECTROACÚSTICAS SONANDO EN URUGUAY POR PRIMERA VEZ

¿Cómo surgió la idea de realizar este concierto?

Oni Buchanan
Oni Buchanan es una pianista que tiene un especial interés en la música actual en particular de las compositoras estadounidenses del siglo XXI con el interés adicional de que su repertorio incluye no solo obras para piano solo sino también obras para piano y electroacústica. Al planificar la gira que está realizando en estos momentos por América del sur ella tuvo interés en incluir a Uruguay en la gira y buscando información sobre Uruguay encontró que aquí, en el eMe (Estudio De Música Electroacústica) trabajamos todo los que tiene que ver con la investigación, ejecución y composición de la música electroacústica y organizando conciertos y pensó que era el lugar natural para tocar en el marco e su gira. Se contactó con nosotros y la propuesta que nos hizo muy atractiva porque consistía en hacer un concierto integralmente con obras del siglo XXI para piano solo y otras mixtas.

Nosotros brindamos la infraestructura técnica para la parte electroacústica de su presentación.                                                         
                                                                                                                                              


Cindy Cox
Es el mismo programa que está haciendo en el resto de su gira latinoamericana.
Un atractivo adicional es que la compositora de una de las piezas, Cindy Cox, va a estar presente en el concierto. La consigna del concierto es: todas compositoras estadounidenses del siglo XXI.

¿Qué es lo que el público va a ver en el escenario?

El protagonista principal, como siempre, es el piano. En segundo plano, el sistema de reproducción de la parte grabada. Las piezas mixtas de piano y electroacústica la parte electroacústica está pregrabada o sea que simplemente vamos a reproducirla desde un disco compacto. En el escenario solamente veremos el piano y los parlantes.
                                                     
Con este concierto se abre la temporada 2011 de conciertos de música electroacústica.

Exactamente y, unos poquitos días después, el jueves 7 y viernes 8 de abril, presentamos 2 conciertos de música electroacústica pura en el Museo de Artes Visuales del Parque Rodó. Las piezas de estos conciertos tienen un componente de mucho interés, algo único para nuestro medio: el público escuchará estas obras en el sistema octofónico de reproducción. También será de entrada libre.

¿Qué es el sistema Octofónico?

ejemplo de sistema octofónico, esquema
El sistema que escuchamos habitualmente es estereofónico, es decir, con 2 canales de reproducción del sonido: parlante izquierdo, parlante derecho. En la actualidad, sobre todo con el DVD y la parte más para video y películas, existe el 5.1 que son 5 parlantes. Es el sistema que utiliza los “Home Theater” por ejemplo. También se usa para audio solo.

El sistema octofónico que vamos a utilizar en los conciertos del 7 y 8 de abril cubre los 360 grados en un octógono alrededor del público. Esto permite una experiencia de la espacialidad de la música de una dimensión nueva para el oyente uruguayo.

¿El público va a estar en el centro de la sala?

Sí, el público está en el centro. No hay un escenario a dónde mirar.

Este tipo de configuración de 8 parlantes entorno a la audiencia obliga a que el espacio útil para colocar al público sea reducido. Porque para percibir equilibradamente la espacialidad del sonido hay que limitar el área de audición: el público debe estar sentado lo más cerca posible al centro del octógono. Si la audiencia es muy grande, indefectiblemente una parte de los oyentes no van a poder escuchar todos los canales. Por lo tanto, la capacidad va a ser limitada. No vamos a poder dejar entrar a cientos de oyentes, lamentablemente.

Van a ser 2 funciones, la las 20 y 21 hrs. En la propia planta baja del Museo.

El público puede sentarse y cerrar los ojos… escuchar, dejarse llevar…

Es así... Aquí el oyente va a tener que ver la música en su mente. Aquí no hay ejecutantes sobre un escenario. El sonido lo envolverá y se lo llevará, quién sabe a dónde…

El público no está acostumbrado a ir a una sala a este tipo de conciertos aunque, sin saberlo, escucha este tipo de música todo el tiempo, sin darse cuenta.

Es verdad. Uno piensa que este tipo de música no se conoce o que tiene poca difusión pero en realidad la mayoría de la gente, por no decir toda, la consume, está expuesta a ella de forma inconsciente. La gente la recepciona naturalmente, sin trauma: en bandas sonoras de películas, series de Tv, dibujitos animados, todo tipo de expresiones audiovisuales, juegos de computadora, los sonidos de los celulares, etcétera. El cine también ha acercado esta música a la gente.
Un ejemplo histórico es la película FORBBIDEN PLANET (1956). Es la primera película en la que toda la banda sonora fue estrictamente electroacústica. La repiten cada tanto en el canal de cable TCM. ¡Pero hay muchos ejemplos más!

Con la música serial o música atonal pasa algo parecido: si la escuchamos en un disco nos parece rara pero como banda de sonido de una película de terror funciona perfectamente. Un famoso ejemplo es THE WOLF MAN de 1941 en la que participaron los compositores estadounidenses Hans J. Salter (1896- 1994) y Frank Skinner(1897-1968)

¿Entonces, quien decida ir a estos conciertos debería ir preparado para vivir una experiencia auditiva diferente?

El concierto de Oni Buchanan va a ser, si se quiere, el más tradicional en cuanto a la relación publico-interprete. La pianista va a comentar con la audiencia las obras que interprete así que es posible que se entable un dialogo, no lo sabemos.

En los conciertos en el Museo de Artes Visuales, yo voy a realizar una corta instrucción, una presentación de las piezas.


Iannis Xenakis
 Con obra de Iannis Xenakis por ejemplo, La Légende d'Eer (1977-78), que presentamos en la versión en 8 canales y que es la primera audición para el Uruguay, estoy seguro que va a sorprender gratamente al público.

Se trata de una pieza tremenda, monumental y también histórica. Es la obra que compuso para la inauguración del Centre Pompidou.

Esta música que llamamos electroacústica y que ha evolucionado por casi un siglo, ha eliminado la distancia entre sus creadores y el público porque su estética ya no es futurista, es actual: es el sonido de hoy. Representa el momento cultural y tecnológico que vivmos y que se corresponde con todo el resto de nuestras experiencias cotidianas. No es una música rara ni extraña, al contrario, creo que es la música que refleja nuestra realidad diaria.


John Chowning
 La música de Chowning por ejemplo,y que se llama Computer Music era creada en los 60tas y 70tas, con computadoras enormes que ocupaban habitaciones enteras y que solo existían en las universidades más avanzadas. En esas épocas los sonidos que producían no formaban parte de universo vital de capa persona. Hoy, en cada hogar hay una computadora y en la calle, en los medios e comunicación suenan naturalmente sonidos que provienen de esas primeras exploraciones de Chowning y otros compositores-inventores-ingenieros del siglo XX.

Por lo tanto, me parece que las personas que nunca antes acudieron a este tipo de evento musical no van a sentirse ni fuera de lugar ni incómodas, todo lo contrario, creo que la van a pasar muy bien, se van a divertir y van a poder soltar su imaginación con los sonidos electroacústicos que los van a envolver.

                                                                                                       EPC, 26 marzo  de 2011
                                                                   ...

DIVIDIDOS EN MONTEVIDEO 20 de Noviembre, 1996

LOS MISTERIOS DE ESCOCIA EN URUGUAY

JOSACHO SASSÓN y el Gran Zoo Humano


Por una entrevista más reciente con Josacho Sassón lea : 
"La prostitución está en todas partes" visite: http://otrasentrevistasporeduardopazcarlson.blogspot.com/


STEFANO PODA, ENTREVISTA, 17 octubre 1996

sábado, 26 de marzo de 2011

ENTREVISTA CON SERGIO FERNÁNDEZ CABRERA, 26 DE MARZO 2011 SALA NELLY GOITIÑO.

El Maestro Sergio Fernández Cabrera (49) es Director, Compositor, Guitarrista y Docente. El 26 de marzo dirige el último concierto del ciclo de verano de la OSSODRE, en la Sala Nelly Goitiño de Montevideo.

¿Qué obras va a presentar?
Me pidieron armar un programa “no muy exigente”.

¿No muy exigente para el público o no muy exigente para los músicos?
Eso va a criterio de uno. Como Director debo pensar en los dos criterios uno debe contemplar las expectativas de los intérpretes y también las del público montevideano.

Los músicos de la Orquesta deben sentir que cada concierto es una nueva aventura de descubrimientos. Una aventura que transitamos juntos, director y músicos como una unidad orgánica. Y al público hay que tratar de mantenerlo enfocado durante los aproximadamente 60 minutos que dura el concierto. Si la Orquesta se entusiasma, el público se entusiasma. Es un ida y vuelta. Por eso los 2 criterios deben estar balanceados.

Ser Director de Orquesta es ser director de hombres.
Es ser un jefe o a veces, casi un padre.
Ni tanto. Todo debe hacerse desde la ternura. Hay que respetar al músico, hay que entender a la persona que vive en ese intérprete. Es una ambiente de trabajo con sus roces igual que cualquier otro pero este trabajo es especial porque nos une el amor a la música.

Para dirigir una orquesta de profesores, muchas veces con más experiencia que yo, apelo a ese amor a la música.

¿Cuál es el programa del concierto del 26 de marzo en la sala Nelly Goitiño?
La Fanfarria de Aarón Copland abrirá el concierto. Es una obra para metales y percusión. Es un comienzo bien energético y positivo. Luego pasamos como obra central, la Sinfonía n° 4 de Félix Mendelssohn, también conocida como la “Sinfonía Italiana”. Es una pieza que me gusta mucho.

Luego pasamos a 2 obras mías cortitas (4 a 6 minutos), muy simples orquestalmente pero bastante complejas compositivamente y que el público conoce de mi disco Ástara del año 1997: “El Talismán de los Niños” (1993) y “El Mundo sin Mal” (1993). “El Talismán de los niños” que es el primer cuarteto de una serie de obras (Talismanes) que ha ido evolucionando desde del año 97. Me gusta hacer series de peizas, investigar ideas que se van recreando con el tiempo. Es como un juego, una búsqueda estilística y espiritual. Esta búsqueda no cesa y uno vuelve y vuelve a ella. Es un fenómeno muy común en los compositores o artistas.

Frank Zappa lo denominaba “Continuidad Conceptual”
Exactamente, es eso.
Pueden pasar varios años y uno compone algo y uno lo asocia con un núcleo que nació tiempo atrás. Al comienzo puede darse inconscientemente pero con el tiempo uno aprende a buscar, investigar, experimentar en determinada línea. Es como seguir un rastro en el bosque…

En el bosque uno se puede perder…
No importa, perderse es parte del juego, uno aprende pero hay que tener cuidado porque esta continuidad y búsqueda tiene un beneficio y un riesgo: el beneficio es que si vos estás desarrollando una unidad conceptual es porque encontraste algo que te define como compositor entonces, te sentís identificado y seguís explorando esos códigos que descifraste o que creaste. El riesgo es repetirse, o sea, encontrar una receta “exitosa” y sacarle el jugo. Esto les pasó a grandes compositores. Pero bueno, eso va en los principios que se pone cada uno, en la fuerza que una tenga para resistirse a esa “tentación”.

El primer cuarteto de la serie “Talismanes”, Talismán N° 1, lo grabé en un video que está en Youtube. Lo grabe como ejercicio de teatralidad musical. Es un ejercicio paradójico porque yo mismo toco las 4 guitarras (y con 4 actitudes diferentes) y filmé el video.

Esta obra es una de las obras mías que se ha tocado más por cuartetos de guitarra. El Cuarteto guitarristico “El Cuarteto Imaginario” en disco editado por el centro Cultural de España.

Pero en el concierto del 26 de marzo usted presenta una versión para arcos de “El talismán de los niños”.
La obra tiene una propuesta minimalista, una sugerencia minimalista al principio pero no lo es porque luego hay un desarrollo diferente. No me interesa plantearme como minimalista. Es una obra tonal lo cual es raro en mí porque en general no escribo tonal, escribo más bien modal, cromático, atonal.

La otra obra, “El Mundo sin Mal”, en el disco Ástara fue graba con un ensamble de piano, flauta, contrabajo y percusión. Esta obra fue como un ejerció de trabajar con algo melódico muy simple pero que se desarrolla en 2 ideas rítmicas que se van superponiendo hay una polirítmia, o sea hay dos ritmos o una polimetría, varios metros simultáneos.

En la versión orquestal de estas obras que voy a presentar el 26 de marzo sonarán al oído del público como obras simples, amables, divertidas y, de ahí, el título genérico de “Dos piezas simples”.

Estas obras me gustan, me hacen bien y me identifico mucho con estas obras que, dentro del conjunto de mis obras son más “ingenuas” que otras cosas.

¿Qué obra cierra el concierto?
Terminamos la velada con una suite de Georges Bizet, “Jeux d ´enfants” (Juego de Niños). Tiene la orquestación característica de Bizet, muy “francesa”, muy colorística y muy efectiva. Aunque cuando uno dice “coloristica”, Weber es coloristico, Stravinski es coloristico y son conceptos muy diferentes. Esta obra es como una relojería estándar, más formal por la época. También es una obra muy conocida por el público.

Usted es director invitado de la escénica musical, compositor y asesor musical de la Comedia Nacional. En 2006 compuso la música incidental para la adaptación de la obra Hambre de Knut Hamsun en el Galpón. Para un compositor debe ser un desafío bastante grande crear los sonidos que apoyarán una obra teatral. ¿Cómo se siente trabajando con la Comedia Nacional?
En estos momentos estoy trabajando en una pieza especialmente compuesta para la ambientación musical para un montaje de Levón sobre la The winter´s tale (El cuento de invierno) obra de Shakespeare. Se estrena el 27 de mayo en el Solís. En escena hay 2 músicos: Felipe Badaró (percusión) y Micaela Fernández (violín). Es una pieza que apela a la austeridad y a la sensibilidad.

Hace 15 años empecé a componer para teatro con una ambientación musical para la obra Don Juan de los Espíritus, de Claude de Marigny que dirigió Luis Vidal Giorgi. Era música en vivo, una experiencia divina. He aprendido mucho haciendo música para teatro es muy gratificante y divertido.

Está escribiendo algo ene estos días?
Estoy escribiendo un trío para violín, cello y piano.

¿Qué música está escuchando en estos días?
¿A quien recomienda escuchar?
En música estoy escuchando muchos cantaores, Pansequito, Camarón, y los Cuartetos de Borodin música de cámara de Ravel, Takemitsu. Ligeti y Takemitsu son muy limpios y no tienen miedo a la ternura, eso me gusta.
También Estoy mirando a Marcel Marceau, en él me interesa su capacidad para la interpretación.
Y para escuchar recomendaría “escuchar” a Marcel Marceau….

EPC. marzo, 2011.
Fotos por EPC.

De la pagina del sodre por si quieren chequear info:

Continuando con la Temporada Sinfónica 2011, la Ossodre, dirigida por el Mtro. Sergio Fernández Cabrera, se presentará el sábado 26 de marzo a las 18.30 horas en el Auditorio Nelly Goitiño con un programa compuesto por Fanfarria para el hombre común de Aaron Copland (Estados Unidos 1900-1990), la Sinfonía N° 4 en la mayor op. 90, Italiana de Felix Mendelssohn-Bartholdy (Alemania 1809-1847), Dos piezas simples (El mundo sin mal y Talismán de los niños) de Fernández Cabrera (Uruguay 1962) y Juegos de niños, pequeña suite op. 22 de Georges Bizet (Francia 1838-1875).

http://www.sergiofernandezcabrera.blogspot.com/

miércoles, 9 de febrero de 2011

"LOS COMPOSITORES URUGUAYOS SOMOS DESCONOCIDOS EN NUESTRO PROPIO PAÍS"

...

El Maestro Ipuche Riva falleció poco tiempo después de esta entrevista.

OBITUARIO


lunes, 7 de febrero de 2011

FÍGARO, OBSERVADOR DEL GÉNERO HUMANO

JUEVES 13 DE FEBRERO DE 1997 EL OBSERVADOR


ANIVERSARIO – MARIANO JOSÉ DE LARRA (1809-1837)

El gran prosista español moría por propia mano hace hoy 160 años dejando una obra periodística de extraordinario valor literario y asombrosa vigencia

por Eduardo Paz Carlson
Especial para EL OBSERVADOR

Hoy se cumplen 160 años de la noche en Mariano José de Larra, uno de los talentos literarios más exuberantes del siglo XIX español, se suicidó descerrajándose un balazo. Tenía 28 años y su carrera literaria estaba en su apogeo. Su seudónimo Fígaro le había dado una gran popularidad, especialmente por sus artículos de costumbres. Poeta, autor dramático y traductor, Larra fue esencialmente un gran periodista, capaz de convertir cada uno de sus artículos en una pieza literaria. Por esa razón, este aniversario no puede pasar desapercibido en un medio de prensa.

“Lo más destacable de la obra de Larra es, sin duda alguna, su producción periodística. Este apasionado escritor costumbrista logró el máximo potencial expresivo de su creatividad en el ámbito de la prensa. Hay que recordar que el periodismo liberal del Madrid de Larra servía como trampolín para las ideas más combativas e imaginativas del Romanticismo” Enrique Rubio, en su libro Artículos, sobre la vida y obra de Larra, explica claramente el estilo y la motivación de Fígaro: “A Larra no le preocupa lo exterior del personaje, sino todo lo contrario. Su análisis se dirige a mecanismos más completos, a seres retratados interiormente, como si Fígaro penetrara en sus interiores para desmenuzar y escudriñar el modelo elegido”.

Larra no buscará lo pintoresco y se negará a caer en un patriotismo facilista. Se rebelará ante todo lo que censure su espíritu liberal y no dudará en formular profundas y ácidas críticas (pero llenas de humor) a la sociedad española. No será por resentimiento o frustración: lo impulsará un lúcido amor por España, un amor que lo obligará a ser implacable y que le provocará no pocos enemigos.

UN ESCRITOR POLIFACÉTICO

Larra fue el primer escritor español que se destacó como tal a través del periodismo.

Incursionó en casi todos los géneros literarios. Escribió poesía, piezas teatrales, traducciones (de autores franceses) y novela histórica. Comenzó siendo poeta y recorrió el género en casi todas sus formas. Hacia 1830 renunció públicamente a la poesía, la que sólo aceptaría bajo el concepto de “poesía útil”. Enrique Rubio explica: “será una poesía que debe ser denunciativa y correctora de vicios, inspirada en las técnicas de los poetas satíricos latinos”.

Como autor dramático, se destaca su obra Macías, representada por primera vez en el Teatro del Príncipe el 24 de setiembre de 1834 y que permaneció en cartel cinco días consecutivos. Fue censurada por revolucionaría y excluida de todos los tratados de historia teatral de la época. Según Rubio, de no ser por esta censura, la obra figuraría como el primer drama romántico español.

En el área de la novela histórica su obra El Doncel de don Enrique el Doliente tuvo una buena aceptación del público pero no así de la crítica.

EL GRAN OBSERVADOR

Como periodista de costumbres Larra fue deslumbrante. Sus agudos artículos describen, desde una óptica inteligente, denunciativa y a veces satírica, la vida social de Madrid. Los más reconocidos fueron Una comedia moderna: 30 años o la vida de un jugador, El Café, El casarse pronto y mal, El mundo todo es máscaras, Todo el año es carnaval, En este país, La vida de Madrid, Modos de vivir que no dan de vivir, El castellano viejo y para finalizar, el legendario artículo La Nochebuena de 1836. Yo y mi criado. Delirio filosófica.

En cada uno de estos trabajos, Larra afina el ingenio y observa casi con rayos los miedos, las ilusiones y los sueños de su época. Pero también denuncia (a veces con furia) la hipocresía, la mentira y los excesos del poder y clama por mayor libertad de expresión.

También fue un tenaz protector de la pureza del idioma castellano. Para Fígaro, la lengua es arma eficaz para cambiar al mundo con ideas y sólo teniéndola en perfecto estado este cambio revolucionario se pocrá comunicar con éxito.

Sus artículos trascendieron su tiempo y llegaron has la actualidad con una frescura y vitalidad sorprendentes. La razón es muy sencilla: lo que Larra describe como propio de su época encuentra perfecta correspondencia con las actitudes de la gente de hoy. Y esto no es una casualidad. Larra supo observar el corazón de los hombres, llegó hasta lo esencial, lo primigenio, y lo reveló en una lengua simple y clara.

Leer a Mariano José de Larra hoy es un esclarecedor ejercicio de reflexión existencial en la que los lectores podrán descubrir muchas de sus propias inquietudes. Para los periodistas, su obra se ha convertido en una referencia profesional obligatoria.

Un romántico voluble y desdichado

Enamoradizo, el pobrecito hablador (como en un artículo se dominó Larra) sufrirá los vaivenes de sucesivos fracasos amorosos. De muy joven idolatró a una mujer mayor que lo despreció y que a la postre resultó ser la amante de su padre. Luego vino el encontronazo con la “fría e infantil” Pepita Wetoret y Velasco, con la que se unirá en un cortísimo matrimonio. Después aparecerá en su vida la cantante Grisi, una mujer de mala reputación para la sociedad de la época. Pero quien mas le impactó fue la bella y muy casada Dolores Armijo, con la cual mantendrá una turbulenta relación. Esos amoríos marcaron su obra y, sobre todo, su muerte. La presencia de estas mujeres en la vida de Fígaro puede seguirse a través de muchos de sus trabajos. Uno de sus artículos, El casarse pronto y mal (1832), fue inspirado por su malogrado matrimonio con la Wetoret.

Las idealizadas féminas fueron personajes que nutrieron sus escritos pero, a diferencia de los otros, los que le hacían reír, éstos le provocaron dolor hasta la muerte. El sensible “Hablador” sufrió muchísimo con estas aventuras románticas. La hermosa Dolores fue la disparadora de una irracional y definitiva decisión.


La tragedia se desató la noche del 13 de febrero de 1837. Fígaro acordó encontrarse con Dolores para proponerle reconciliación, pero ella acudió con el firme propósito e cortar la relación. Larra no pudo soportar este rechazo y se suicidó.

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otros articulos y entrevistas sobre temas musicales

EL MUNDO DE HERMETO PASCOAL

entrevista realizada vía fax...



























CONCIERTO DE HERMETO PASCOAL:

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ENTREVISTA CON Milton Nascimeinto, 23 de noviembre 1996.



Cronica del concierto de Milton Nascimento, 27 de noviembre de 1996, Teatro de Verano, Mvdeo.

jueves, 3 de febrero de 2011

EL VIEJO BOB AL ATAQUE. seguido de comentario sobre crónicas vol 1.

Este no es un disco optimista. Si no se presta atención a las letras se escucha sin problemas pero tratándose de Bob Dylan, las letras son lo más importante y, por lo tanto, apenas el oyente las empiece a tararear la cosa cambia. Todo se vuelve más oscuro. Hay algo de humor caprichoso pero es un humor agrio, fruto del desencanto.


El mundo actual (sobretodo los poderes humanos que lo gobiernan) está resultando ser un lugar muy desagradable para Bob Dylan. El veterano cantante de protesta parece haberse dado cuenta de que la lucha de su generación por la libertad, la igualdad y la paz ha fracasado definitivamente: está asqueado y ya no tiene lugar para la esperanza en sus canciones, sólo lamentos y recriminaciones con un toque de ácida nostalgia, casi cínica.

Son 10 canciones nuevas pero henchidas de viejos lamentos, viejas demandas no satisfechas. El enfoque ya no es tan autodirigido como en su dos discos anteriores Time Out Of Mind (97) y Love and Theft (2001), en Modern Times aparece un Dylan muy combativo y franco, más universal y más preocupado por el destino de la humanidad. Modern Times tiene aún más pesimsimo y densidad que Time out of mind (1997). En ese álbum el propio Dylan anuncia en el tema Not Dark Yet: “Ni siquiera escucho el murmullo de un rezo/Todavía no oscureció/ pero la oscuridad está llegando…”, es la oscuridad del alma individual, la oscuridad ante la falta de una fe, es la oscuridad que está cubriendo al mundo. Y bien, esta oscuridad ha llegado plenamente a música de Dylan, (después de una pequeña demora con el mundialmente aclamado álbum Love and Theft), en Modern Times.

Las canciones

“Truenos en la montaña y fuegos en la luna/ hoy es el día en que voy agarra mi trombón y a soplar” Esta es la primera línea de Thunder on the Mountain el tema que abre el disco. Está claro que Dylan avisa que va a decir lo que siente y que no le importan las consecuencias. Esta canción es un típico ejemplo, de “cowboy music” o “western swing boogie”, un estilo musical pensado para el baile y el recreo. A dylan le gusta disfrazar sus letras crípticas con estas tonadas engañosamente alegres. En la segunda estrofa, Dylan parece criticar a la cantante Alicia Keys por haber abandonado sus raíces musicales negras a favor de una música más blanca, comercial y masiva: “me estoy preguntando donde en este mundo podrá estar Alicia Keys…la he estado buscando por todo Tennesse…”. Extrañeza y molestia ha despertado, tanto en críticos como en fanáticos del trovador, esta mención de Keys. ¿Se tratará de una broma del viejo zorro?

El segundo tema es Spirit on the water es una balada blusera que muy bien podría sonar en algún sórdido salón de baile al costado de cualquier autopista que atraviese los Estados del centro de los Estados Unidos. Como una pareja bailarines borrachos y cansados el piano y las guitarras de la introducción casi no se acoplan pero enseguida consiguen enderezarse y la canción se encamina. Es una cancioncilla de amor contrariado “No puedo explicar los orígenes de este escondido dolor…he estado pateando barro, rezándole a los poderes de arriba/ estoy sudando sangre/ mi cara que ruega amor…” Crudeza y desesperación casi tanguera. Al final, una llorosa guitarra se limpia las lágrimas y juguetea pícara con la armónica de un solitario vaquero que desparecerá al amanecer.

El espíritu del gran Muddy Waters está presente en Rollin and tumblin, el tercer tema. Es un espíritu muy limpiado y puesto a punto para la estética de los blancos amantes de la “country music”. Del clásico Rollin and tumblin de Waters, Dylan preservó la aspereza de las guitarras y el estribillo. Un macho americano se queja por la ingratitud de su hembra : “una puta me ha hechizado la mente”. ¿Algún simbolismo secreto? Difícil descifrarlo.

En la lacrimosa balada country que le sigue, When the deal goes dow, Dylan canta su tristeza por otros tiempos y pero también por errores involuntarios cometidos en el pasado: “Río y lloro y me atormentan las cosas que no quise decir y deseé decir…” Tonada triste, seis minutos de plañidera.

En el quinto tema, Someday Baby, los ánimos se calientan y agitan. Es un homenaje a J.J. Cale y a John Lee Hooker, especialmente a los temas Boom Boom y Dimples de 1956. Otra vez los desamores de un hombre enloquecido por otra mujer malvada pero en este caso el hombre se pone violento y amenaza: “..uno de estos días te voy a retorcer el cuello…”

Los tres temas siguientes son los mejores del álbum: Workingman´s blues, Beyond the horizon y Nettie Moore.

El primero sorprenderá a todos porque Dylan canta muy parecido a Cat Stevens y la melodía, por lo menos al comienzo, recuerda demasiado a Father and son del hoy musulán. Aparte de eso, esta balada de aire marcial y fatalista evoca al héroe del country Merle Haggard y sus canciones sobre trabajadores idealistas y esperanzados.

El segundo es un viaje hacia “detrás del arco iris donde la vida acaba de empezar”. En esta canción Dylan se olvida de la desesperanza y describe un lugar detrás del horizontes donde todo es, fue y será mejor. Una steel guitar hawaiana hace flotar al oyente entre nubes y le cosquillea la nariz. Todo es satisfacción indolente y contemplación. Pero no hay que fiarse, todo se va a derrumbar: “Está oscuro y aburrido/ he estado implorando en vano/ estoy herido y cansado/ mi arrepentimiento es total…” Bellisma canción a pesar de la truculencia final.

Y la tercer es Nettie Moore, una canción inspirada por un aire popular de la época de la guerra civil americana que trata sobre una esclava negra. Melodía parecida a Blackbird de los Beatles. Lo que sucede es que se trata de una pieza que viene desde el folk inglés de ahí el parentesco melódico. Los dos últimos tracks son los más duros del álbum.

The levee´s gonna break es casi un boogie pero se suaviza para ser más cantable. “si sigue lloviendo el dique se va a romper/todos dice que este es el día que hizo el Señor…” El drama humano en que hundió el sur de los estados unidos luego del huracán Katrina es el asunto central en esta pieza. Hay rabia desprecio por la administración Bush : “algunos de estos van a robarte todo lo que puedan…/ no tienen idea cual camino seguir/…” Y sobre la desinformación y el maquillaje de la verdad sobre todo lo que ocurrió Dylan puntualiza desafiante:: “ todavía hay gente durmiendo pero mi gente está muy despierta”

Ain´t Talkin lleva a Dylan “caminando por un jardín místico”. Aquí el cantautor se pone abiertamente apocalíptico. Se diría un cristiano evangelista profetizando el final de los tiempos: “En el corazón humano un espíritu malvado puede vivir/ el sufrimiento no tiene fin” Cerca del final las guitarras parecen desfallecer, como afectadas por el horror que canta Dylan pero enseguida retoman fuerza y los sustentan mientras dice: “Quieren aplastarte con todo su poder/ yo vengaré la muerte de mi padre, sólo entonces retrocederé/ me arde el corazón el alma anhelante/ tengo que sacarlos de mi miserable cerebro…” . Nuevamente desfallecen las guitarras pero logran revivir para que Dylan haga su anuncio final: “ no estoy jugando, no estoy aparentando…no estoy amamantando temores superfluos… mi corazón arde en el último rincón del fin del mundo”

No complaciente y clásico

Desde que el propio Bob Dylan presentara el disco para el mundo en su programa radial en la Red (XM Radio Online, Deep Tracks), el pasado sábado 27 de agosto el impacto ha sido general. Los fans más leales están maravillados con el retorno de Dylan a su raíces del blues proletario y el country- folk más tradicional. Tanto la revista Rolling Stones como el periódico The Guardian elevan Modern Times al rango de obra maestra aunque no dejan de aclarar de que se trata de una obra perturbadora. Que todos queden avisados: en este álbum no hay experimentos estilísticos y canciones a la moda.

Musicalmente, Dylan hace un prolijo homenaje a los estilos que le nutrieron durante toda su carrera. Poéticamente, es el trabajo más directo, franco y crudo desde los turbulentos años sesentas.

Dylan dice lo que le da las ganas, es hermético por no decir caprichoso y juega con eso al mismo tiempo que grita su descontento.

Esta música no es para masas de jóvenes cabezas huecas. Exige mucho del oyente. No es un sonido de moda, no es fashion ni tiene glamour, ni está de onda y no sirve para ringtones. Quienes e interesen por las nuevas tendencias del New-Folk o el Country Alternativo encontrarán en Modern Times una fuente de agua limpia de la cual beber.

Se ha dicho que Modern Times es el disco de un hombre viejo (léase avejentado y derrotado) que protesta amargamente contra un mundo moderno que le es hostil ¿Quejumbroso?, sí ¿derrotado? Este hombre viejo tiene muchas fuerzas todavía para combatir. Él mismo lo proclama a los cuatro vientos en Thunder on the mountain : “Voy a juntarme un ejercito de hijos de putas, los reclutaré de orfanatorios”.

*** bueno

Banda: Bajo: Tony Garnier, Batería: George G Receli, Guitarras: Stu Kimball y Denny Freeman. multi-instrumentalist: Donnie Herron. Productor: Bob Dylan bajo el alias de "Jack Frost." Dylan toca piano guitarras, armonica y canta.

Eduardo Paz Carlson, para SEMANARIO BUSQUEDA, 2006



BOB DYLAN CRÓNICAS vol. 1. 14 agosto, 2006 para SEMANARIO BÚSQUEDA



Por eduardo paz carlson


“Estás muy flaco para ser un peso pesado. Tendrás que ganar kilos, vestir mejor, que se te vea más elegante…Aunque no es que vayas a necesitar mucha ropa en el cuadrilátero. No tengas miedo a atizarle muy fuerte a nadie.


-No es boxeador, Jack, es cantante y vamos a editar sus canciones.


-Ah, bien. Espero escucharlas un día de estos. Buena suerte, chaval.”


Esta escena tuvo lugar en un restaurante en la esquina de la calle 58 y Broadway en la ciudad de Nueva York una muy fría tarde de invierno del año 1961-62. Quien daba consejos era el gran boxeador Jack Dempsey, dueño del local. Quien iba a editar las canciones era Lou Levy, jefe de Leeds Music Publishing. Y el escuálido cantante, era Robert Allen Zimmerman, alias Bob Dylan. Así comienza Crónicas, Volumen I, el libro de memorias escrito por Bob Dylan (65). La versión original, en idioma inglés, se editó en el año 2004. Esta versión en idioma castellano fue realizada por el traductor español Miguel Izquierdo se ha puesto a la venta en Uruguay hace 3 semanas.Crónicas fue idea del gerente de la editorial Simon & Schuster, David Rosenthal.
Al principio, Dylan no estaba de acuerdo, incluso confesó no sentirse a la altura del proyecto. Escribir un libro sobre su propia vida lo abrumaba: “No sé exactamente qué significa la palabra “autobiografía” por eso no me creí capaz de escribir este libro” confesó en ocasión de de la presentación mundial de Crónicas en el año 2004.
Como el mercado parecía estar saturado libros, y publicaciones de todo tipo (y en casi todos los idiomas) sobre el pensamiento, la obra y la vida de Bob Dylan, Rosenthal le sugirió al veterano cantante y poeta que escribiera un libro de memorias que se centrara sólo en ciertos períodos especiales de su vida, que no valía la pena relatar toda su historia personal. Dylan estuvo de acuerdo con este enfoque siempre y cuando no se le impusieran ni el tono, ni la estructura narrativa de las biografías comunes. También decidió que no iba a utilizar sus memorias para refutar a sus críticos ni aclarar episodios confusos de su vida: “No se trata de contraatacar a nadie, ni tampoco de dar explicaciones…lo que me interesó de este proyecto fue el proceso de escritura, de composición. Quería ver como fluirían mis palabras y mis recuerdos… y cómo irían apareciendo estos recuerdos, de cómo irían apareciendo personas importantes para mí, tanto en lo personal como en lo profesional… iba a ser un experimento emocional…”
Pero para el ex-profeta libertario de las juventudes de los sesentas escribir este libro no le sería fácil: “Lo que yo sé hacer es escribir una canción… escribir un libro es otra cosa. Me sorprendió mucho darme cuenta de que no estaba disfrutando escribir estas memorias. No tanto por las memorias en sí sino por todo el proceso. Me sorprende que alguien pueda terminar de escribir un libro. En las canciones yo uso muchas metáforas y simbolismos que están basados en un valor rítmico. Obviamente, no puedo hacer lo mismo en un libro de memorias. He debido regular mi imaginación, no podía largarme a fantasear libremente” confesó Bob Dylan en una reciente entrevista con la periodista Edna Gundersen para USA TODAY.


Canciones y recuerdos


Crónicas, Volumen I está dividido en 5 capítulos: 1- “Pulir la partitura”, 2- “La tierra perdida”, 3- “New morning”,4- “Oh Mercy", 5- “Río de hielo” (según la traducción española). En “Pulir la partitura” Dylan ha llegado a Nueva. El autor cuenta su primer encuentro con John Hammond, productor de jazz, cazatalentos y descubridor de grandes artistas de la historia de la música popular estadounidense como Billie Holliday, Benny Goodman, Count Basie y Lionel Hampton, entre otros. Hammond lo escuchó tocar una tarde en el café Gerde's Folk City del Greenwich Village y quedó impresionado: “Me gusto tanto su forma de cantar que le pedí que viniera al estudio. Tocó unas canciones y me mostró unos poemas. Esa misma tarde lo contraté”. En Crónicas, Dylan relata ese momento de la siguiente manera: “Yo apenas podía creer que estuviese en su despacho. Se me antojaba tan increíble que me fichara para Columbia Records que temía que todo ello fuera fruto de mi imaginación…” Hacía poco, Hammond había fichado al combativo cantante de protesta Pete Seeger. El senador McCarthy había colocado al cantautor en su famosa lista negra de antiamericanos. Hammond arriesgó su carrera al darle trabajo a Seeger y al mismo tiempo lo defendió ante toda la comunidad artística. Dylan admiraba a Hammond por estas actitudes y ahora se maravillaba al escucharlo decir: “Me va lo auténtico. Eres un joven con talento. Si puedes centrarte y controlar ese talento, todo irá bien. Voy a contratarte y a grabar tus canciones. Veremos qué pasa”. Lo que pasó fue el disco “Bob Dylan” el primer álbum del joven trovador. Por entonces, Dylan no pasaba de ser un imitador del legendario cantante folk y activista antifascista Woody Guthrie. Desde que Dylan lo había escuchado por primera vez, en el verano de 1959, Guthrie se había convertido en su ídolo.


Según Dylan, en la escena musical estadounidense de aquella época las cosas estaban “bastante adormecidas” y lo que él tocaba por entonces eran “ásperas canciones folk servidas con fuego y azufre…” Durante el resto del capitulo I y todo el capitulo II Dylan seguirá contando anécdotas sobre infancia y adolescencia, sobre la forma en que la música de Guhtrie le maravilló y sobre sus primeros días en la gran manzana, sus primeros show, sus primeras canciones. Evoca lugares como el Café Wha? o el café Gaslight. Escribe con admiración sobre colegas poetas-cantantes, como Dave Van Ronk, el maestro del blues rural y explorador pionero de la guitarra ragtime y Hank Williams, icono máximo de la música country. Dylan analiza la forma de componer de estos dos grandes de la música popular norteamericana y resalta su valentía al luchar por una sociedad más igualitaria y menos materialista.


Casi al final del capitulo II, “La tierra perdida”, Dylan cuenta algunas de las visitas que le hizo a Guthrie en el hospital, “un auténtico manicomio desprovisto de cualquier atisbo de esperanza espiritual”. Son páginas muy conmovedoras. Junto con algunos pasajes del capitulo IV, son las más tocantes (y las mejor redactadas) del libro.


En el capitulo III, “New morning”, se ocupa de tres asuntos: comienza con un repaso de su trabajo junto al poeta (tres veces ganador del premio Pultizer) Archibald MacLeish; sigue con una descripción somera de la convulsiva situación política que se vivió en los Estados Unidos durante los sesentas, y culmina recordando agriamente lo mojigata que fue (en los primeros años de su carrera) la prensa norteamerica al interpretar su pensamiento.


En 1968 “Archie” como lo llama Dylan, le había pedido que escribiera algunas canciones que formarían parte de su obra teatral Scratch. El veterano poeta le explicó que sus canciones “servirían como glosas a las escenas”. La obra de MacLeish era muy sombría y pesimista con respecto al destino final de la humanidad. Dylan se dio cuenta de que la propuesta le sobrepasaba y que no concordaba con su visión del futuro. “De la obra se desprendía un mensaje que iba más allá del Apocalipsis: algo así como que la misión del hombre consistía en destruir la tierra. Todo aquello apuntaba a una conclusión que yo prefería no saber.” Para Dylan, escribir canciones pensadas como partes de una obra teatral era un experimento fascinante. Pero, en este caso, presentía que el proyecto no se ajustaba a sus parámetros filosóficos. Por respeto al venerado poeta, y tras una intensa lucha interior, Dylan le dijo que lo intentaría. El teatro era según él “la más suprema de las artes” porque sin importar donde estuviese ambientada la obra, “siempre se desarrollaba en el “ahora eterno”. Pero esta obra no despertaba ninguna magia especial de Dylan, más bien le parecía “tan dura, tan lúgubre como un asesinato nocturno”. Lo que Dylan realmente quería de MacLeish era recibir la sabiduría de un poeta mayor que él. A fines de la década de 1960 Bob Dylan ya era una estrella de la canción de protesta. Era admirado por millones de jóvenes que lo veían como su Mesías liberador y, al mismo tiempo, era atacado por el sector más conservador de la prensa estadounidense. Dylan se sentía atrapado entre estas dos facciones. Pensó que el veterano poeta le daría orientación, que le ayudaría a soportar la presión. “MacLeish afirmó que me consideraba un poeta de verdad, que mi obra sería piedra de toque para generaciones venideras, que yo era un poeta de posguerra de la Edad de Hierro, aunque aparentemente había heredado algo metafísico de una era perdida.”. MacLeish lo trató como a un igual y esto marcó una distancia insuperable para el joven poeta que ya no se atrevió a pedir consejo.


Como era previsible, la colaboración con MacLeish no prosperó y, sintiéndose casi un traidor, Dylan tuvo que rechazar la oferta del gran prohombre de la poesía estadounidense de aquel momento.


Dylan recuerda: “En 1968 Los Beatles estaban en la India. Estados Unidos andaba envuelto en un manto de furia… La guerra de Vietnam estaba sumiendo al país en una honda depresión. Las ciudades ardían…Un ficticio Don Juan, un misterioso curandero había llegado de México, causaba furor…La experimentación con ácido estaba en plena efervescencia; esta droga ayudaba a la gente a adoptar la actitud adecuada…La nueva visón del mundo estaba cambiando a la sociedad… maoístas, marxistas, castristas; izquierdistas que leían manuales de instrucciones del Che Guevara salían a la calle a hundir la economía… Lo que estaba en blanco y negro estallaba ahora con todo su luminosos colorido…” En todo el mundo los jóvenes celebraban la Era de Acuario y proclamaban a Dylan como su apóstol. “Joan Báez grabó una canción de protesta sobre mí que las emisoras radiaban profusamente y que me exhortaba a lanzarme; a salir y tomar las riendas, liderar las masas, convertirme en activista, capitanear la cruzada.” En Estado Unidos los titulares de la prensa sindicaban al cantante como “El Sumo Sacerdote de la Protesta”, en el “Zar de la Disidencia”, “El arzobispo de la Anarquía”.


Hoy, y sin esconder su amargura, Dylan aclara su verdadera posición en aquellos años de agitación: “Yo había sufrido un accidente de moto del que había salido malherido, pero me recuperé. La verdad es que quería rehuir la ardua competitividad de la vida moderna. Tener hijos había cambiado mi vida y me había aislado de casi todo el mundo y de prácticamente todo...aparte de mi familia, nada tenía mucho interés para mí… Yo no era portavoz de nadie… sólo era un músico.” Profundizando su disgusto, el cantautor confiesa más adelante en este capitulo III, “New Morning” (“New Morning” es el título de una de las canciones que compuso para Scratch): “me ponía enfermo el modo en que subvertían mis letras y extrapolaban su significado a conflictos interesados, así como el hecho de que me hubieran proclamado el Gran Buda de la Revuelta… ¿De qué demonios hablaban?”


Al final, confiesa que en esa época de dio cuenta de que a aquella prensa “había que mentirle” en pos de proteger a su familia y su trabajo.


En el capitulo IV, “Oh mercy” Dylan salta casi veinte años hacia el futuro.


Es el momento en que Dylan confiesa sus peores pesadillas como artista: el quedarse sin inspiración, y el perder el interés por su propio arte. Este es un capitulo sorprendente... La honestidad de Dylan es casi impúdica. Está rabioso. Es el año 1987, una oscura etapa (de su carrera). “Los diez años anteriores me habían dejado exhausto y derrotado desde el punto de vista profesional. Muchas veces me acercaba al escenario antes de actuar y me sorprendía pensando que estaba faltando a mi palabra. No recordaba en qué consistía esa promesa, pero sabía que estaba en algún rincón de mi mente… Había alcanzado una fama enorme que bastaba por sí sola para llenar estadios, pero era como un diploma pintoresco que no me daba acceso a ninguna universalidad. Había demasiado ruido en mi cabeza, y me era imposible expulsarlo. Dondequiera que vaya, soy un trovador de los sesenta, una reliquia del folk-rock, un rapsoda de tiempos pasados, un jefe de Estado ficticio de un lugar que nadie conoce. Me encuentro en el abismo sin fondo del olvido cultural.” Durante la primera parte del capitulo Dylan expone crudamente la pesadillas, las inseguridades y la confusión existencial que le atormentaban a fines de los ochentas. Luego, explica el método de composición que Lonnie Johnson (el genial pionero de la guitarra jazzistica, inspirador de grandes guitarristas como Django Reinhardt y Charlie Christian ) le reveló a principios de los sesentas y con el que planeó revitalizar su música. Pero un grave accidente le dejó una mano inutilizable y aunque por un tiempo tuvo que aplazar sus planes no se dejó vencer por la depresión. Poco a poco fue recobrando la fe en sí mismo. “Las canciones son como sueños que debes luchar por hacer realidad; países ignotos en los que hay que penetrar.” Las composiciones de ese período (Political World, Disease of Conceit, Dignity, What Was It You Wanted y Every Thing Is Broken, entre otras), se transformaron en los mejores aliados que el trovador tuvo para vencer la desesperación. Dylan describe el nacimiento y la evolución de cada una de ellas.


La intervención de Bono, el carismático líder del grupo U2, fue clave para la recuperación anímica del trovador. Una cena con Bono y algunos amigos (“Bono tiene el alma de un poeta viejo y hay que tener cuidado con él. Puede bramar hasta hacer estremecer la tierra”) se transforma inesperadamente en la apertura de una nueva época creativa: gracias a Bono, Dylan entra en contacto con el productor y compositor Daniel Lanois. El autor dedica las 50 páginas finales del capítulo IV a su relación personal y profesional con el creador franco-canadiense. Cuenta sus discusiones sobre la música, el mundo, la amistad (la de ellos dos, especialmente) y lo más apasionante: va llevando a al lector paso a paso a través de todo el proceso de creación de “Oh Mercy” (1989), según muchos, el mejor disco de Bob Dylan en la década de 1980.


En el capitulo V, “Río de Hielo”, Dylan vuelve al año 1961 en Nueva York. Junto a Lou Levy, prepara su primer álbum. Todavía no se siente un cantautor, sabe que le falta experiencia, pero está seguro de que no tiene nada que ver con el “las factorías de canciones” que producían en serie temas facilones que llegaban a las listas de éxitos de la radio”. Siempre combativo, Dylan recuerda desafiante: “Yo estaba metido en el rollo tradicional con T mayúscula y lo más alejado posible del ambiente quinceañero”. Y con orgullo desnuda la fórmula secreta para componer sus primeras canciones: “Sentado en el despacho de Lou, evocaba frases y versos basados en el material de Woody Guthrie que conocía: Cumberland Gap, Fire on the Mountain, Shady Grove, Hard, Ain´t It Hard. Cambiaba unas palabras por otras y añadía cosas de mi cosecha aquí y allá…simplemente progresiones típicas del modo mayor, y de vez en cuando algún recurso propio del modo menor en la línea de Sixteen Tons (Canción-himno legendaria del Classic Country). Con esa melodía se podían componer más de veinte canciones con sólo introducir leves modificaciones. En ocasiones insertaba versos de viejos Spirituals o temas de blues….empezaba con una frase conocida y agregaba una nueva para darle la vuelta, de modo que juntas significaran algo totalmente distinto” A lo largo de todo este capitulo volverá una y otra vez con recuerdos y pensamientos sobre Woody Guthrie, sobre su adorado ídolo. También volverá a su ciudad natal, la lovecraftiana Duluth, un lugar castigado por brutales tormentas y azotada por “aulladores vientos procedentes del gran y misterioso lago negro…” Borrosos, aparecen su padre y su madre, Truman y Kennedy, los circos veraniegos y la televisión, “las primaveras de deshielo” y los “otoños maravillosos”. Dylan desata su nostalgia hacia el pequeño y seguro universo de su infancia y adolescencia. Pero aclara enseguida: “En aquellos años me dedicaba a esperar mi momento. Sabía que había un mundo mucho más grande ahí afuera.” Y la primera muestra de ese “mundo más grande” es el ambiente universitario de la ciudad de Mineápolis. Dylan rememora con reverencia esos días de descubrimientos: están los Beatniks, están las baladas callejeras de Harry Webber, especialista en poesía y canciones folk, que le ayuda a profundizar en la poesía oral de los obreros del metal y el blues rural.; están las canciones de Odetta y Leadbelly; está el guitarrista John Koerner y la banda The New Lost City Ramblers que fascina a Dylan. En Mineápolis escucha por primera vez a los compositores y cantantes de folk Dave Van Ronk, Peggy Seeger y Alan Lomax. En aquella época Joan Báez, “la reina” de los cantantes folk llamado su atención cuando la vio en un programa de televisión: “Yo no podía dejar de mirarla. Ni siquiera me atrevía a parpadear. Ella tenía un aspecto espectacular, con su lustrosa cabellera negra…me quedé embobado frente a la pantalla. Además estaba su voz. Una voz que ahuyentaba a los malos espíritus. Parecía de otro planeta.” De Mineápolis Dylan salta de nuevo a la nueva York del 61. El final de Crónicas se acerca. Dylan está frente a frente con John Hammond. Su carrera de cantante profesional está por lanzarse: “Mi vida estaba a punto de dar un giro de ciento ochenta grados. Tenía la sensación de que había pasado una eternidad desde que había estado en Mineápolis escuchando el álbum Spirituals to Swing y las canciones de Woody Guthrie. Ahora, increíblemente, me encontraba en las oficinas del hombre responsable de aquel álbum, que me iba a fichar para Columbia Records.”


Cruda honestidad


Este libro de memorias es sólo para fanáticos de Bob Dylan. Los demás deberían estudiar la vida y obra del trovador por que si no, se hallaran perdidos al leer Crónicas. El autor escribe para quien lo conoce en profundidad. De todas formas, este libro depara unas cuantas sorpresas para los eruditos. Lo que más impacta es la cruda honestidad con las que el cantautor relata varios episodios de su vida. Es un Dylan desconocido, muy alejado del Mesías de la canción de protesta de los sesentas o del poeta popular e idealista. Es un Dylan humano con las mismas inseguridades y miserias que cualquiera. Los más fanáticos, o quienes le hallan colocado en un pedestal demasiado alto se sentirán desilusionados y hasta incomodados por esta cercanía inesperada. Dylan nunca quiso ser “el Sumo sacerdote de la Protesta” y en estas memorias denuncia la manipulación de que fue objeto por parte de quienes pretendieron colocarlo a la cabeza de la revolución juvenil de los sesentas.


Para el lector que ame la música de Bob Dylan, este libro será un deleite: describe detalladamente la génesis de muchísimas de sus canciones y da algunas claves para interpretarlas correctamente. Lo importante en Crónicas es la música, especialmente la música folk estadounidense. Es un libro saturado de canciones, canciones suyas y canciones de otros. En este sentido, Crónicas es un tesoro para melómanos, sobre todo los Dylanistas. Pero en lo literario, el panorama no es tan promisorio: más que un libro de memorias parece un collage de anotaciones de un diario personal, de respuestas a preguntas de entrevistas, de pensamientos dispersos de Dylan. La narración es confusa, no tiene un estilo homogéneo y en algunos pasajes pierde el rumbo. Por momentos Dylan escribe casi periodísticamente, de improviso da rienda suelta a sus fantasías y sentimientos, luego consigue un ritmo casi novelesco pero apenas comienza a fluir la narración esta se interrumpe para recomenzar otra serie de recuerdos sin mucha lógica. Es como que Dylan se aburre o distrae y se deja llevar por la primera idea que se le ocurre. En otros pasajes, se nota la mano de un editor. A estos fallos estilísticos hay que agregar los caprichos temáticos del autor: apenas habla de sus años dorados de la década de 1960 y no menciona los años setentas, por ejemplo.


Casi no reflexiona sobre temas claves en su vida como la libertad, religión, el consumo de drogas o la política estadounidense de los sesentas. ¿Se tratará una estrategia y lo se buscó fue preservarlos para futuros volúmenes? No esta claro. Aún no hay noticia de la edición de un volumen II o III.


Los mejores momentos del libro son: sus recuerdos de Woody Guthrie (conmovedor), la pintura costumbrista del ambiente de la música folk estadounidense (es casi un estudio musicológico), el encare crudo y directo de los peores momentos de su carrera (muy valiente) y el interesantísimo relato de su colaboración con Daniel Lanois.

miércoles, 2 de febrero de 2011

primer trabajo como periodista

PASE DE PRENSA ACTO DEL OBELISCO, 27 DE NOVIEMBRE 1983
Fue mi primer "trabajo" como periodista. Filmé todo el acto desde que empezaron a armar el estrado hasta que se fue la gente. Utilicé una camara profesional propiedad de mi amigo Carlos Rafael Camou. Junto a Carlos Rafael recorrimos el lugar haciendo entrevistas a personas comunes y a dirigentes de la lista 85. La cinta original se perdió. Una copia se entregó a Opinar. Nunca supe qué pasó con esa copia.

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